El texto describe la auditoría de historias clínicas como un mecanismo esencial para garantizar la calidad asistencial, el cumplimiento normativo y la seguridad del paciente.
Para facilitar la selección de historias clínicas (H.C.) sin necesidad de leerlas en su totalidad, el sistema permite aplicar de manera automatizada los siguientes criterios y filtros:
- Selección por diagnósticos: Es posible filtrar directamente el universo de historias clínicas para aislar únicamente aquellas con diagnósticos específicos que interese auditar.
- Métricas de tiempo y evolución: Permite identificar y seleccionar historias en función del tiempo transcurrido y de la cantidad de evoluciones médicas que se hayan registrado en ellas.
- Filtrado por resultados específicos de laboratorio: El sistema permite revisar y seleccionar de forma automática aquellas historias clínicas en las cuales una determinación concreta de un análisis de laboratorio señale una irregularidad.
- Métricas cuantitativas del registro: El sistema mide de forma automática datos de estructura y volumen como:
- La cantidad total de eventos médicos que acontecieron.
- Qué fichas y tipos de fichas se utilizaron (por ejemplo, registros de antecedentes, solicitud de exámenes, resultados de laboratorio, etc.).
- La cantidad de palabras contenidas en las notas de evolución de los profesionales.
- Asociación por «hilos» o problemas: Utilizando el sistema ÁNGEL, los eventos de la historia clínica se pueden organizar de manera lógica bajo un mismo hilo (o problema).
Esto vincula automáticamente el examen físico, los exámenes complementarios, el diagnóstico, los tratamientos y los resultados de un paciente.
De esta forma, el auditor puede visualizar mediante un mapa mental o representación gráfica la coherencia de las decisiones médicas sin tener que buscar eventos aislados.
Estos filtros automáticos ayudan a que el médico auditor identifique de forma rápida y dirigida qué historias clínicas debe revisar minuciosamente para evaluar la calidad de la atención